La salida a bolsa es una de las opciones más atractivas para las empresas que buscan financiación externa y expandir su negocio. A través de una Oferta Pública de Venta (OPV), las empresas pueden vender sus acciones en los mercados financieros y obtener liquidez para llevar a cabo sus proyectos de crecimiento.

Sin embargo, dar el gran salto hacia la bolsa no es una decisión fácil. Implica cumplir con numerosos requisitos legales y financieros, y estar preparado para enfrentar el escrutinio de los inversores y el mercado. ¿Está tu empresa lista para dar este paso importante? Aquí te presentamos algunos puntos clave que debes considerar.

1. ¿Cuál es el objetivo de la salida a bolsa?

Antes de dar el paso hacia la bolsa, es importante tener claro por qué se quiere hacerlo. ¿Es para obtener financiación para un proyecto específico? ¿Para expandirse globalmente? ¿Para darle liquidez a los accionistas y mejorar la valoración de la empresa?

Si el objetivo principal es la financiación, es importante tener en cuenta que la salida a bolsa no es la única opción disponible. También se pueden considerar otras opciones como préstamos bancarios, emisión de bonos o capital privado. Cada opción tiene sus propias ventajas y desventajas, y es importante evaluar cuál es la que mejor se adapta a las necesidades de la empresa.

2. ¿Está tu empresa preparada para el escrutinio público?

Cuando una empresa sale a bolsa, pasa a estar bajo el escrutinio público constante. Los inversores y la comunidad financiera esperan transparencia y información detallada sobre la empresa. ¿Está tu empresa preparada para cumplir con estos requisitos?

Es importante tener una estructura financiera sólida y un equipo de gestión confiable que pueda lidiar con los desafíos de una empresa pública. También es necesario tener una estrategia de comunicación clara y eficaz para informar y mantener informados a los inversores y al mercado.

3. ¿Está el mercado preparado para tu empresa?

La salida a bolsa no es solo una decisión de la empresa, también depende del mercado y de las condiciones económicas y financieras en el momento de la oferta. Es importante evaluar si el mercado está preparado para tu empresa y si hay suficiente demanda de inversores que estén interesados en comprar tus acciones.

Además, es importante conocer a tu competencia en el mercado y evaluar cómo te puedes destacar. Los inversores compararán tu empresa con otras del mismo sector o de sectores similares, y necesitas estar preparado para destacar en una multitud de opciones.

4. ¿Está nuestra empresa cumpliendo con los requisitos legales y financieros?

Para salir a bolsa, las empresas deben cumplir con una gran cantidad de requisitos legales, financieros y contables. Esto incluye la presentación de cuentas y estados financieros auditados y ajustados al estándar corporativo, estar listado en distintos mercados y cumplir con las regulaciones de la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Es importante contar con un equipo de contadores y auditores externos que asegure que la empresa esté cumpliendo con los requisitos legales y financieros. Además, tendrás un costo significativo de auditoria externa y bancos de inversión.

5. ¿Estamos listos para el impacto en la cultura empresarial?

Después de salir a bolsa, la cultura empresarial puede cambiar. La empresa pasa a estar bajo el escrutinio público constante y se enfoca más en las necesidades de los accionistas, lo que puede tener un impacto en la cultura empresarial y en las decisiones que se toman.

Es importante evaluar cómo impactará la salida a bolsa en la cultura empresarial y asegurarse de que se maneje adecuadamente para mantener el enfoque en los clientes y en los proyectos futuros.

Puntos importantes a considerar

Una vez que se ha evaluado la decisión de salida a bolsa, es importante hacer una evaluación de la situación financiera de la empresa para saber cuánto tiempo y recursos se necesitan para prepararse para el proceso.

Además, es importante evaluar qué tipo de inversores deseas atraer. ¿Prefieres inversores con un horizonte corto de tiempo que puedan querer el mayor beneficio económico en el corto plazo? ¿O prefieres los inversores que valoran el modelo de negocio y están dispuestos a apostar a largo plazo por el futuro de la empresa?

Es importante recordar que la salida a bolsa no es un objetivo en sí mismo, sino una herramienta para el crecimiento y expansión. Debe ser un paso bien meditado y orientado hacia la estrategia en una empresa y la inversión en su crecimiento a largo plazo.

Resumen

La salida a bolsa es una opción atractiva para las empresas que buscan financiación y expandirse. Sin embargo, antes de dar el gran salto, es importante evaluar el objetivo de la oferta, prepararse para el escrutinio público, analizar el mercado, cumplir con los requisitos legales y financieros y estar listo para el impacto en la cultura empresarial. La decisión no debe ser tomada a la ligera, sino como parte de una estrategia de crecimiento a largo plazo en la empresa.

Valeria Catillo